martes, 8 de enero de 2008

Una carrera sin sentido

Que el hombre es competitivo (para mal y para bien), es antiguo como el mundo.

Que demuestra su poderío tratando de tener “la más grande”,” la más alta”, “la más larga”,” la más nueva” (no importa si hablamos de un inmueble, una avenida, un reloj, un coche….o cualquier parte de la anatomía, también es cierto…)

Leía días atrás la carrera por las torres.

Si no sirvió Babel, citada en el Antiguo Testamento, para detenernos, menos habría de lograr “Infierno en la Torre” o cualquier otro cine de catástrofe que intenta mostrarnos que la codicia, la presunción y el poderío tienen tanta altura y tan poca base, que es fácil que caigan al suelo haciéndose añicos.

Hagamos un racconto:

-Eiffel (Francia), con 318 metros (1887)

-Dubai 321metros (1999)

Shangai (China) 421 metros (1998)

Chicago (EEUU) 443 metros (1973)

Kuala Lumpur (Malasia) 452 metros (1998)

Shangai (China) 492 metros (2007)

Taipei (Taiwan) 508 metros (2004)

Guanagzhou (China) 514 metros (se estima su terminación en 2010)

Manhattan NY (EEUU) 541 metros (se estima su conclusión en 2010)

Tokyo ( Japon) 600 metros (2007)

Dubai 705 metros (Se estima su conclusión en el presente año)
Shangai (China) 1228 metros 300 pisos (se estima su terminación en 2020)

Maqueta de la Torre de Dubai

La estupidez ¿será directamente proporcional a la altura alcanzada?

1 comentario:

Fabián Fucci dijo...

Hola, luego de leer este post quería comentar que la altura alcanzada por una edficación es un dato anecdótico, del que suelen prenderse los medios para hacer valer una noticia. Seguramente existen otros factores sociales y estructurales que determinan que esta torre tenga esa altura, más allá de si es "la más" o "la menos", o lo que sea. Seguramente un buen link hacia los detalles de la torre despejaría algunas dudas.