viernes, 18 de abril de 2008

La suma de los Días

De nacionalidad chilena, nacida en 1942, Isabel Allende ha trabajado durante años como periodista y escritora, logrando fama y ubicándose en los primeros lugares entre los narradores atinoamericanos.

En este caso, narra con franqueza la historia reciente de su vida y la de su familia en California, del tránsito por el mundo de las adicciones, encuentros, amores, separaciones, libros y nietos que nacen….

Es además una historia de amor entre dos personas maduras que han logrado salvar escollos sin perder el humor y la pasión, y también la de una familia moderna, desgarrada

Por conflictos y unida por el cariño y la decisión de salir adelante.

Es la familia descendiente de la que descubrimos en su primera novela: La Casa de los espíritus.

Una obra emotiva escrita con el tono irónico y apasionado de Isabel Allende, en la que nos entrega la suma de sus días como mujer y como escritora.

Recuerde que puede conseguirla en el almacén de libros Uppsala, en Bariloche, un rinconcito cálido y cordial para disfrutar de la búsqueda de lectura para todos los gustos

viernes, 4 de abril de 2008

EXPLÍQUEMELO, SI PUEDE…

¿Recuerda cuando las canciones y los libros de lectura escolar decían que la maestra era la segunda mamá?....

Permítame una sonrisita que disfraza enojo, sorpresa, desilusión, temor al futuro….

Hoy y en esta Argentina, tierra de dicotomías, la prensa se ocupará de dos maestros: Uno al que harán homenajes con marchas, por el que en varias ciudades se suspenden las clases y se hace vista gorda a las ausencias y retiros para participar de los actos dado el cariz político con que se reviste el dolor de la pérdida de un ser humano.

Otro , una mujer, docente, golpeada por su alumno, a la que el Estado defiende castigando ¿ejemplarmente? con tres días de suspensión (¿o asueto?) para el violento…

Y me pregunto y me contesto con profunda molestia y harta de ver de qué manera vertiginosa nos vamos “cuesta abajo” como sociedad, con la participación consciente o con el encogimiento de hombros de padres, alumnos, medios de comunicación, escuelas y políticas educativas….

Comencemos por el pobre maestro usado, de algún modo, por intereses diversos ajenos a la tragedia de una familia y al motivo real que dio origen a su muerte. Genera un asueto no manifestado, cuando, por el contrario, un minuto de silencio, sentido y profundo, con los docentes y los alumnos ANTES (no EN VEZ) de iniciar la tarea, y una charla con los alumnos, hubiera bastado, demostrando, de esa manera, que es trabajando como crece la patria, no haciendo marchas.

¿Habrá que elegir un maestro mártir para elevar la opinión que se tiene del actual educador?

El maestro ha dejado ir su perfil de modelo postergando el enseñar por el cacerolear…el padre ha colaborado con esa pérdida, restándole valor a la figura en una permanente actitud peyorativa hacia el maestro…las casas de estudio formadoras de docentes amontonan asignaturas sin resaltar valores y actitudes adecuadas, y regalan los certificados de estudio por que si fueran exigentes, debieran comenzar por enseñar a escribir nuevamente….quien pierde, como siempre es el niño de hoy, a quien se confunde con distintos discursos, que no tiene límites, contención y valores sostenidos, quien no recibe todos los porfavores y gracias que lo harían repetirlos e incorporarlos en sus propio vocabulario….Ese será el hombre del mañana, quien conformará la sociedad del mañana….

Con respeto al niño agresivo, violento y pegador, por supuesto que detrás de él hay una familia agresiva, violenta y pegadora….por eso hay violencia en el fútbol, en el tránsito urbano, en el planteo entre dos personas, en las inventadas peleas mediáticas, en el comportamiento en las rutas…Pobrecito niño…

Las medidas escolares no están a la altura de las circunstancias, porque la escuela ha perdido uno de sus objetivos esenciales y se dedica a instruir malamente, en lugar de educar, formando en actitudes positivas. Cuando suceden cuestiones como la que nos ocupa, no hay espacios creados para entender cuáles son buenas y malas actitudes, y de qué manera se revierten, canalizan y superan.

Pareciera que el único modo de lograr algo es agrediendo y enojándose…El educado se ve como débil, el paciente como tonto…

Agregue a este comentario (como para tener el muestrario más completo), al otro adolescente asesinado a su compañero en una escuela de Misiones, tres jovencitas que desfiguran a golpes la cara de una compañera en San Isidro, la denuncia de una directora de Mar del Plata sobre otro chico agresor…y preguntese como yo si toooodos los casos son explosiones de problemas socioeconómicos culturales, si en tooodos los casos se adita esta conducta al hambre y la pobreza…y seguramente se conflictuará, como yo, pensando qué habría que hacer para que esto no se convierta en una epidemia.

Le confieso que si bien estoy justito en la edad en la que se piensa que “todo tiempo pasado fue mejor”, no creo mirar esto con la añoranza con que los viejos miran la época de su floreciente vida, sin con la actitud dolorosamente crítica de valores que se pierden, para perjuicio de la sociedad.

Ante todo le recuerdo que soy docente…no vaya a ser que se enoje conmigo sin antes pensar que critico a personas del mismo palo, con profundo dolor, por una profesión que amo y una Argentina que defiendo…

Ahora, lo escucho…