Las reflexiones sobre el enamoramiento de Marita desataron una lluvia de correos a mi correo....Cobardes!!!!...¿Por qué no animarse a mostrar lo que piensan?...¿por qué no publicar estas opiniones en el blog?
Acepto todos los juicios recibidos, es probable que sea una "vieja ridícula", muy posible que también una soñadora sin remedio, no creo en lo de "valiente y decidida"...pero sí me siento bien con tanta movilidad generada....
Por que lo que a uno lo sacude, le hace cosquillitas, es, tal vez, un agujerito que tapamos cuidadosamente para no mostrarlo...lo que nos indigna, puede ser un contraespejo de lo que no nos atrevemos a hacer...un miedo que no estamos decididos a enfrentar; una vergüenza que anticipa la condena de los demás congéneres...
Creo que cada una de estas actitudes son frenos que nos impiden sentir, y sólo se está vivo, cuando se siente y se acepta ese sentimiento, sin caer, por supuesto, en la absurda ridiculez que nos hace perder la dignidad y el respeto por nosotros mismos.
Como ejemplo, comparto con ustedes este chiste recibido, que me hizo reir un rato
Conversan dos amigas sexagenarias:
-"enamorarme de un hombre tan mayor me enseñó muchas cosas...
-¿ En serio?...
-Sí...aprendí a hacer fricciones, tomar la presión, cambiar pañales..."
-Mirá vos...enamorarme de un hombre tan joven a mí también me enseñó muchas cosas
-¿Qué?
- Hacer "ring-raje"; chatear y cambiar figuritas"
jueves, 17 de mayo de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario